Tulum es un sitio que debes visitar al menos una vez en tu vida. Es realmente impresionante ver una ciudad Maya establecida sobre un acantilado al pie del mar caribe.
Tulum fue una ciudad amurallada de la cultura maya ubicada en el Estado de Quintana Roo, al sureste de México, en la costa del Mar Caribe, a aproximadamente 1 hora y media de Cancún. Es en la actualidad un gran atractivo turístico de la Riviera Maya.
Al igual que Chichen Itzá, fue una ciudad dedicada al planeta Venus, considerado como una deidad dual con el nombre de Kukulkán, y su culto fue introducido primero a Chichen Itzá , viniendo del Altiplano Central donde se originó la religión de dicho Dios, sólo que con el nombre de Quetzalcóatl. Kukulkán estaba asociado al comercio y al cacao y por esa razón era frecuentado por los mercaderes y mantenía la solidaridad del dominio mercantil. Tulum, por estar ubicada en la planicie costera y a una altura en que podía contemplarse el horizonte natural en todas direcciones, pudo ser un punto de observaciones astronómicas.
Lo has visto en ciento de folletos y ahora visitarlo está al alcance de tu mano. Es la mejor excursión que vas a hacer, que puedes combinar, por la tarde, con una visita al parque de Xel-Há o el de Xcaret. Tienes que madrugar, para ser uno de los primeros en llegar al yacimiento arqueológico. Tulum es la única población maya levantada justo a orillas del mar, el mar más azul que hayas visto jamás. Llévate el bañador y después de la visita podrás darte un chapuzón en su coqueta playa de arena blanca.
Tulum quiere decir “fortaleza”, y eso es lo que es, así que no esperes pirámides. Se encuentra situado a 1 kilómetro y medio del pueblo, distancia que puedes recorrer subido en un trenecillo que te dejará justo a las puertas del recinto. Puedes ver todo en una hora, pero no te des prisa.
Disfruta de esta ciudad construida en torno al año 1250, durante el declive del Imperio Maya. Las iguanas –en libertad por el yacimiento– irán marcando tu camino tras las murallas. Verás numerosos templos y un castillo, dedicado, tal vez, al dios Kukulcán. Lo mejor es visitar todo el complejo antes de las 10 (abren desde las 7 hasta las 17 h), para evitar los grupos de turistas, o, por la tarde, a última hora, cuando la luz es magnífica, perfecta para hacer una buena foto y tener un gran recuerdo.
Y hablando de recuerdos, en la avenida de Tulum encontrarás tiendas de artesanía, con ropa, collares y pendientes de plata, cerámica… Verás que es todo carísimo, así que si te encaprichas de algo, regatea. La librería que hay junto al yacimiento, es sin embargo, asequible y bastante variada.
Si vas por tu cuenta a Tulum, debes saber que a sólo 3 km se encuentra el Gran Cenote, uno de los lagos subterráneos más bonitos de la región, para bucear, nadar o hacer submarinismo. Para bucear, llévate en la mochila gafas y tubo, así no tendrás que alquilar nada.
Al costado derecho de Tulum, hay una playa de arenas muy blancas que se extiende por kilometros, debes de rodear la ciudad amurallada y caminar entre un camino en medio de la selva aproximadamente 10 minutos. Vale mucho la pena llegar a esa playa, hay cabañas donde te puedes hospedar. Disfrutaras de la paz y serenidad de un lugar paradisíaco.